¿Se puede tener éxito en Japón?

¿Se puede tener éxito en Japón?

El mercado japonés es conocido mundialmente por ser uno de los más difíciles y exigentes. Muchas empresas extranjeras han fracasado en su intento por entrar en Japón. No han sabido encontrar la fórmula exacta del éxito para este país. Peor aún, han querido imitar la misma fórmula que han utilizado en otros mercados. Para tener éxito en Japón, debes entender sus peculiaridades y adaptarte a ellas. Por ese motivo, es muy importante la sinergia que se establece entre japoneses y extranjeros en las compañías de éxito.

A pesar de su dificultad, existen empresas que han podido establecerse en el país nipón.

Sus principales trabas aparecieron en los años cincuenta y sesenta, cuando el gobierno japonés ideó una serie de obstáculos, mayoritariamente burocráticos, para dificultar la entrada de empresas extranjeras. No obstante, muchas de esas barreras cayeron ante la presión de Estados Unidos, favorecida por la crisis de la economía japonesa durante los años noventa. Sin embargo, aún existen muchos problemas y escollos en el largo camino hacia el éxito en el mercado japonés.

Uno de los principales obstáculos es la particularidad de los consumidores japoneses. Son consumidores muy exigentes y sólo quieren productos de gran calidad. Las industrias japonesas han sabido adaptarse a ello y fabrican productos que pasan controles muy rigurosos. Si comparas dos productos de un mismo modelo fabricado uno en Japón y otro en otro país, seguro que verías las diferencias muy claramente. Es por eso que los japoneses prefieren comprar la versión japonesa antes que cualquier otra.

La gran excepción en este sentido es la moda. A los japoneses les encanta todo lo occidental y están siempre a la última en todo tipo de tendencias y sectores. Un gran ejemplo de ello lo podemos ver en la incursión de la marca Levi Strauss en Japón.

A principios de los años noventa, cuando Japón sufría los efectos de la crisis económica, muchas compañías cerraron y las que sobrevivían tenían unos beneficios muy bajos. Pero en este panorama, una compañía extranjera presentaba los mejores números de su historia en Japón. Se trataba de Levi Strauss. ¿Cómo lo hizo?

Esta empresa ya llevaba décadas intentando introducirse en este mercado, pero sin éxito, a pesar de que todo lo americano estaba de moda. Uno de sus principales errores era que importaban los pantalones desde su fábrica en Hong Kong.

A los japoneses les podría gustar utilizar productos americanos, pero esos pantalones no eran Made in USA. El primer paso que dio la sucursal japonesa fue pedir una remesa importada directamente desde San Francisco. El segundo paso fue una gran maniobra de marketing, que utilizó a grandes estrellas de Hollywood para anunciarse en el país nipón. Estos dos cambios supusieron un gran aumento de las ventas. Durante los siguientes años, Levi obtuvo unos beneficios excelentes.

Pero quisieron dar un paso más allá. Una vez que se habían establecido como marca, decidieron optar por empezar a producir en Japón unos pantalones diseñados especialmente para los japoneses. Los japoneses no son sólo conocidos por sus altas exigencias. También tienen una fisionomía característica, así como unos gustos y una cultura concreta. Los pantalones que creó la sucursal japonesa de Levi tuvieron tanto éxito que se tuvo que anunciar repetidas veces que se habían agotado porque no podían aguantar el ritmo de fabricación.

Otro caso más reciente dentro del sector de la moda, es el de la empresa americana Guess. Abrieron su primera tienda en febrero de 2014, en la famosa calle de Harajuku, donde el éxito está asegurado. Miles de jóvenes pasan a diario por esa calle. Ha sido tal el éxito que ya han abierto más tiendas, en Namba, Osaka, Urayasu, Chiba, Hakata y Fukuoka.  Guess sintió que tenía que entrar en el mercado de la moda japonés dado el gran potencial: Japón es el segundo país del mundo, por detrás de Estados Unidos, en número medio de pantalones vaqueros por habitante.